miércoles, 5 de junio de 2013

Días de cultura


EL TEATRO Y YO

Hace unos cuantos años tuve la oportunidad de tomar clases de teatro en la casa de la cultura de Suba, La primera cosa que atrae de estos cursos es que son gratis y quedan en la localidad, cerca de todos los lugares donde realizo mi diario vivir.

Dependiendo de la cantidad de niños, adolescentes y adultos que asistan, toman la decisión de dividir las clases para poder. Ver los temas más acorde a la edad. Mi hermana y yo quisimos tomar
el curso juntas pero a ella por ser menor la colocaron en otro grupo con horario diferente al mío.
Al iniciar las clases era la primera vez que yo hacia alguna actividad que diera la casa de la cultura, por lo tanto tenía muchas expectativas.

Nos pidieron que fuéramos con ropa de gimnasia (cómoda) para hacer todas las actividades. La clase era impartida por dos personas un hombre y una mujer, quienes eran padre e hija, ellos se Dividían el tiempo de clase cuya duración era de cuatro horas para hacer actividades diferentes, nos explicaron que para un actor Poder cumplir su papel debe tener buen estado físico, lo cual nos falta ya que al pararnos en una posición por cierta cantidad de tiempo comenzábamos a temblar.

Las actividades físicas se basaban en correr, trotar, brincar o caminar en diferentes direcciones según las indicaciones del profesor para coordinar nuestro cuerpo y seguir la indicación sin dudarlo, puesto que un actor no puede dudar en ningún movimiento, debe conocer su cuerpo y saber manejarlo. La segunda parte de la clase era la práctica, después De caer rendidos por las actividades
físicas estábamos felices de poder llegar a la práctica, donde pusimos a Prueba todos nuestros
saberes sobre actuar, nos divertíamos mucho viendo las puestas en escena de todos nuestros compañeros dejando a los profesores impresionados por nuestra inventiva.

Aunque me hubiera gustado terminar todo el curso la intensidad horaria no me lo permitía, las clases e llevaban a cabo lunes, martes y miércoles sin falta; y yo no estaba acostumbrada a llevar ese ritmo de actividades, al mismo tiempo que iba al colegio ya que salía de clase a las 2:3o p.m., luego
debía ir a casa a hacer tareas, para poder ir a la clase de teatro de 6:00 p.m. a 9:00 p.m., para después volver a casa totalmente rendida a terminar la tareas restantes; y poder descansar después de un largo día.


Igualmente la experiencia fue enriquecedora, pude hacer lo que me gusta y disfrute del tiempo en el que estuve haciéndolo, asi que lo recomiendo; e una buena actividad extracurricular cuando e tiene voluntad

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