EL TEATRO Y YO
Hace unos cuantos años tuve la oportunidad de tomar clases
de teatro en la casa de la cultura de Suba, La primera cosa que atrae de estos
cursos es que son gratis y quedan en la localidad, cerca de todos los lugares
donde realizo mi diario vivir.
Dependiendo de la cantidad de niños, adolescentes y
adultos que asistan, toman la decisión de dividir las clases para poder. Ver
los temas más acorde a la edad. Mi hermana y yo quisimos tomar
el curso juntas pero a ella por ser menor la colocaron
en otro grupo con horario diferente al mío.
Al iniciar las clases era la primera vez que yo hacia alguna
actividad que diera la casa de la cultura, por lo tanto tenía muchas expectativas.
Nos pidieron que fuéramos con ropa de gimnasia (cómoda)
para hacer todas las actividades. La clase era impartida por dos personas un
hombre y una mujer, quienes eran padre e hija, ellos se Dividían el tiempo de
clase cuya duración era de cuatro horas para hacer actividades diferentes, nos
explicaron que para un actor Poder cumplir su papel debe tener buen estado
físico, lo cual nos falta ya que al pararnos en una posición por cierta
cantidad de tiempo comenzábamos a temblar.
Las actividades físicas se basaban en correr, trotar, brincar
o caminar en diferentes direcciones según las indicaciones del profesor para
coordinar nuestro cuerpo y seguir la indicación sin dudarlo, puesto que un
actor no puede dudar en ningún movimiento, debe conocer su cuerpo y saber manejarlo.
La segunda parte de la clase era la práctica, después De caer rendidos por las
actividades
físicas estábamos felices de poder llegar a la práctica,
donde pusimos a Prueba todos nuestros
saberes sobre actuar, nos divertíamos mucho viendo las
puestas en escena de todos nuestros compañeros dejando a los profesores impresionados
por nuestra inventiva.
Aunque me hubiera gustado terminar todo el curso la
intensidad horaria no me lo permitía, las clases e llevaban a cabo lunes,
martes y miércoles sin falta; y yo no estaba acostumbrada a llevar ese ritmo de
actividades, al mismo tiempo que iba al colegio ya que salía de clase a las
2:3o p.m., luego
debía ir a casa a hacer tareas, para poder ir a la
clase de teatro de 6:00 p.m. a 9:00 p.m., para después volver a casa totalmente
rendida a terminar la tareas restantes; y poder descansar después de un largo
día.
Igualmente la experiencia fue enriquecedora, pude
hacer lo que me gusta y disfrute del tiempo en el que estuve haciéndolo, asi
que lo recomiendo; e una buena actividad extracurricular cuando e tiene
voluntad

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